Hace tiempo negocié con un carpintero que me hiciera un mueble para mi dormitorio a cambio de hacerle su página web.

El carpintero vino a mi casa, me hizo el mueble a medida y yo quedé muy contento, y quedamos en que pronto me diría lo que quería para su web.

 

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Pasó el tiempo y cada vez que tenía ocasión le preguntaba por la web y siempre me contestaba con evasivas porque no tenía tiempo para preparar lo que quería. De esto hace mucho tiempo y ya he perdido la esperanza de pagar mi deuda, decididamente hay algo que le impide a ese carpintero el tener un sitio web aunque ya lo haya pagado.

Y es que muchas veces parece que al encargar una web los contenidos los tiene que redactar el cliente, cuando es una parte muy importante y puede suponer mucho trabajo el conseguir dejarlos como uno querría.

Cuando yo encargué el mueble no tuve que hacer nada más que decir cómo quería que quedara, las medidas y las piezas las hizo el carpintero, si tuviera que haber hecho una parte de cada mueble de la casa seguramente tendría muy pocos muebles.

Volviendo al campo del diseño web lo que quería es explicar que una cosa que no se suele pedir ni ofrecer al contratar una nueva web es la redacción o corrección de contenidos web. Tu tienes la idea de lo que quieres poner en la web, pero no tienes porqué tener tiempo para redactarlo ni experiencia en incluir las palabras clave para que te encuentren los buscadores, de forma que mucha gente puede que no engargue una web simplemente porque no tiene tiempo para “hacer su parte”.

La “parte” que se supone que le toca al cliente se suele llamar marketing de contenidos, y la realizan redactores cuya profesión es escribir con estilo, sabiendo cómo explicar cada cosa en cada situación y a cada tipo de público. Estos profesionales también tienen en sus servicios el optimizar los textos para el SEO de forma que se matan dos pájaros de un tipo.

De esta forma la contratación de una página web nueva pasa a ser igual que cuando contratas que te hagan una cocina, tu elijes los colores, las calidades, lo supervisas, pero el trabajo lo hacen otros, además de que en este caso las obras no molestan tanto.